Relatos cortos, insomnios largos.

martes, 25 de marzo de 2014

Pensarte a veces no es suficiente


  • Incendio

Me gusta mirarte a los ojos, pero 
también me gusta tenerte de
 rodillas. Me gusta besarte y
 abrazarte, me gusta que me 
muerdas, me derrumba que me
digas lo mucho que te gusta 
perderte entre mis piernas, me 
gustas así de dulce y silencioso, 
siniestro & un tanto perverso, 
irreverente y loco. Me gusta
imaginarte, pensarte, extrañarte, 
lamerte, sentirte, besarte 
derramarme entre tus letras, 
amarte, acariciarte, aniquilarte, 
tripularte, guiarte, observarte, 
desearte, calentarte, adorarte, me 
gusta la dosis de tus besos, tu 
calor, tu sudor, tu dolor, tu pasión, tus 
dedos desgarrando el silencio, el 
incendio que provoca el 
pensamiento, arrastrar mis deseos y 
complementar mis sueños sobre tu cuerpo, 
me gusta ser demonio y lucero, que 
despiertes en mi ese lado tan dulce y tan 
sincero, sin dejar a un lado la locura y 
el deseo, te siento en las entrañas, el 
vientre, en la piel, en mis senos, en el 
viento, en la carne y en el deseo 
propio del anhelo, arranca de mi ser 
todo indicio de cordura, que la 
libertad se disfruta más si es locura 
compartida.


  • Incendiario

Me gusta mirarte a los ojos, 
pero también 
me gusta tenerte de
 rodillas. 
Me gusta besarte y
 abrazarte, me gusta que me muerdas, 
me derrumba que me digas lo mucho que te gusta 
perderte entre mis piernas, 
me gustas así de dulce y silencioso, 
siniestro & un tanto perverso, 
irreverente y loco. 
Me gusta imaginarte, pensarte, extrañarte, 
lamerte, sentirte, besarte, derramarme entre tus piernas, 
amarte, acariciarte, aniquilarte, tripularte, guiarte, observarte, desearte, calentarte, adorarte, 
me gusta la dosis de tus besos, 
tu calor, tu sudor, tu dolor, tu pasión, 
tus dedos desgarrando el silencio, 
el incendio que provoca el pensamiento, 
arrastrar mis deseos y complementar mis sueños sobre ti, 
me gusta ser demonio y lucero, 
que despiertes en mi ese lado tan dulce y tan sincero, 
sin dejar a un lado la locura y el deseo,
te siento en las entrañas, el vientre, en la piel, en mis senos, en el viento, en la carne y en el deseo propio del anhelo, arranca de mi ser todo indicio de cordura, 
que la libertad se disfruta más si es 
compartida.

Me gusta mirarte a los ojos, 
pero también 
me gusta tenerte de
 rodillas. 
Me gusta besarte y
 abrazarte, me gusta que me muerdas, 
me derrumba que me digas lo mucho que te gusta 
perderte entre mis piernas, 
me gustas así de dulce y silencioso, 
siniestro & un tanto perverso, 
irreverente y loco. 
Me gusta imaginarte, pensarte, extrañarte, 
lamerte, sentirte, besarte, derramarme entre tus piernas, 
amarte, acariciarte, aniquilarte, tripularte, guiarte, observarte, desearte, calentarte, adorarte, 
me gusta la dosis de tus besos, 
tu calor, tu sudor, tu dolor, tu pasión, 
tus dedos desgarrando el silencio, 
el incendio que provoca el pensamiento, 
arrastrar mis deseos y complementar mis sueños sobre ti, 
me gusta ser demonio y lucero, 
que despiertes en mi ese lado tan dulce y tan sincero, 
sin dejar a un lado la locura y el deseo,
te siento en las entrañas, el vientre, en la piel, en mis senos, en el viento, en la carne y en el deseo propio del anhelo, arranca de mi ser todo indicio de cordura, 
que la libertad se disfruta más si es 
compartida.


  • Infierno

Me gusta mirarte a los ojos, 
pero también 
me gusta tenerte de
 rodillas. 
Me gusta besarte y
 abrazarte, me gusta que me muerdas, 
me derrumba que me digas lo mucho que te gusta 
perderte entre mis piernas, 
me gustas así
 dulce y silencioso, 
siniestro & perverso, 
irreverente y loco. 
Me gusta imaginarte, pensarte, extrañarte, 
 lamerte, sentirte, besarte, 
derramándome sobre estas letras, 
amándote, acariciándote, aniquilandote, tripulandote, guiandote, observarte. 
Me gusta desearte, calentarte, adorarte, 
 la dosis de tus besos, tu calor, 
tu sudor, tu dolor, tu pasión, 
tus dedos desnudando al silencio, 
el incendio que provoca el pensamiento, 
arrastrar mis deseos y mis sueños mas violentos sobre ti, 
me gusta ser demonio y lucero, 
que despiertes en mi ese lado tan dulce y tan sincero, 
sin dejar a un lado la locura y el deseo,
te siento en las entrañas, en mis dedos, en la piel, en mis senos, en el viento, en la carne y en el deseo propio del anhelo,
arranca de mi ser todo indicio de cordura,
cualquier destello que se alimente de inocencia
cualquier indicio de culpa o de insolencia.