Relatos cortos, insomnios largos.

lunes, 14 de octubre de 2013

Pequeños infiernos.


Corrientes infinitas que nos llevan por caminos conocidos, hacia puntos fijos que antes pasaban desapercibidos. El desastre es inminente más sin embargo placentero. Vamos a viajar en la corriente, a abandonar nuestros huesos en el fondo.

Aire que viene y seduce mi alma, con calma, sin decencia ni demencia.
Como una instantánea olvidada entre las hojas de un libro que al ser encontrada produce recuerdos amargos, siniestros y etéreos.