Relatos cortos, insomnios largos.

jueves, 1 de enero de 2015

Sujeto A.

Odiaba la idea de que yo amara sus ojos, odiaba mis creencias, mis manías, mi fe ciega en él.

Odiaba no poder entenderme, odiaba mis dudas, mis decisiones, por eso dudaba, dudaba fervientemente.

Por que jamás crelló ser lo suficientemente bueno para mi.